Alberto Omar Walls

¿Quién soy?

¿Quién soy?

                       

 

                       por Alberto Omar Walls

 

 

¿Quién es éste que me ocupa

y se acicala a su antojo,

según pasa años o le cambian

los ánimos y ambiciones?

 

¿Quién es ese que se coloca

un sombrero en la cabeza,

se deja unos pelos en la cara

y dice por ahí que soy yo?

 

Por encima de todo he de afirmar

que no soy solo un físico,

ni un nombre,

ni unos estudios,

un DNI o una dirección de correo

electrónico. ¡Soy el que Soy, eso sí!

 

Soy quien soy y se proyecta

en el universo en todas

y cada una de sus partículas

de energía cósmica.

 

Soy el que Soy y amo la Vida

con la fruición de quien se sabe

extendido y ágil como

una alfombra mágica.

 

Soy, sin recordarlo,

quien ha subido montañas

y atravesado continentes,

quien ha parido en el desierto

mil culebras y alacranes,

y quien ha protegido en ciudades

a multitud de niños para que no  

los devoraran las alimañas.

 

Pero si me ves con este rostro,

salúdame o bésame, estréchame

entre tus brazos, llámame Alberto

como si de verdad lo fuera,

y déjame amarte con la fuerza

de mi eterna energía en libertad.

 

 

Comentarios

Amigo Miguel, ¿qué puedo decirte? Darte las gracias por tener esa capacidad tan especial que posees para comprender los sub e intra textos. Llevé años diciéndoles a los actores que no importaba mucho lo que en el diálogo de los personajes escribiera el dramaturgo, interesaba sobre todo hallar el "alma" de las palabras. Porque como bien dices [y en eso tienen razón tanto el sufismo como el taoismo], en el Silencio todo se contiene. Pero las palabras fueron hechas por el hombre, imitando a los pájaros y éstos a los ríos y los vendavales, desde el corazón del silencio que todo lo comprende, y cada palabra contiene un suspiro de ese silencio: hallar su significado último te acercaría al alma del creador del Verbo. En fin, que te admiro. Mis abrazos, Alberto

Estimado amigo, por fin te has vuelto a reconciliar con tu blog verde y has puesto este magnífico poema “Quién soy”. Con 2 estrofas de indagación, 4 estrofas de asertividad y una última estrofa, que es una declaración de amor por la vida, has construido un sugerente universo de emociones. Mi impresión, quizá errónea, es que has cambiado tu registro con respecto a tus Poemarios. Aquí, tu estilo es más directo, menos simbólico, incluso diría que hasta más vanguardista. Tus Poemarios son más crípticos. ¿Puede ser el comienzo de un nuevo ciclo? Como decía Bob Dylan: “la respuesta está flotando en el viento”. Tú, Alberto, eres un “inagotable proceso creativo” por suerte para todos los que te seguimos. Dicen que para los sufíes el lenguaje del corazón es el silencio, pero tú no eres un “Bartleby”, no habita en ti una profunda negación del mundo, como queda patente en tu poesía, si no que más bien eres una persona que lo saborea y sabes valorar lo mejor que hay en él. Me encanta que te cuestiones porque las personas que no se hacen preguntas son como muertos vivientes, no profundizan y se niegan a si mismas la posibilidad de aprender. ¿Acaso no es la vida un aprendizaje continuo? He disfrutado mucho con tu bellísimo poema y también con la entrevista radiofónica que te hizo Antonio Álvarez. ¿Qué grande eres amigo? Un abrazo fuerte, fuerte, fuerte… Te quiere, siempre, Miguel.

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