Alberto Omar Walls

General

Lola Herrera, actriz

Escrito por albertoomarwalls 11-12-2009 en General. Comentarios (3)

LOLA HERRERA Y EL TEATRO GUIMERÁ[1]

 

Por Alberto Omar Walls

 

Hoy es un buen día de celebraciones.Y cuando nos reunimos tantos seres para celebrar el teatro como espacio, el teatro como filosofía y el teatro como persona, la conmemoración pasa a ser ceremonia sagrada porque se nos antoja veraz y humana. Si en el teatro no hay verdad, autenticidad y humanidad, ¡qué solos se acabarían quedando los espectáculos! Permítanme estructurar mi intervención de hoy  de una manera sencilla y lógica: primero comunicarles unas palabras acerca de nuestro teatro Guimerá, luego aludir al mensaje de la UNESCO, escrito este año por el dramaturgo griego Iakovos Kampanellis y, finalmente, abrir un camino de comunicación y diálogo con nuestra invitada especial de hoy, la gran actriz Lola Herrera. Les ruego que para poder llegar a este último acto, tengan un poco de paciencia, aunque sea ese el espacio más importante, el momento más esperado por todos ustedes, claro está, por cuanto tiene de puesta en escena y de improvisación con una persona tan querida y respetada por su público. Permítanme, pues, seguir el camino que las circunstancias me han planteado.

PrimerActo:

¡Hablemos un poco de nuestro Teatro Guimerá! El edificio, este edificio de aquí al lado, cumplió ciento cincuenta años. No se trata de un simple edificio más o menos hermoso. Ni siquiera la ciudad llamada Guimerá en Catalonia tiene es teteatro tan bello. Lo llamamos durante algunos años, las gentes del teatro de Santa Cruz, la "bombonera", porque eso era lo que nos parecía, una pequeña y vistosa caja donde se paladeaban las exquisiteces teatrales. Aunque quizá lo que hacíamos verdaderamente era remedar a la actriz catalana María Palau cuando en 1926 actuó con su compañía aquí, e impresionada por el ambiente de la sala encendida llamó al teatro, "bombonera de oro".  Bien sabemos, no obstante, que todo en teatro puede transformarse en una caja de sorpresas y contener chocolates que te sentarán unas veces mejor y otras peor. Pero así es el teatro cuando se abre al público.

Hagamos un rapidísimo recorrido histórico sobre este edificio teatral y el lugar que ahora mismo ocupamos. Hacia la mitad del siglo XIX Santa Cruz de Tenerife experimentó un importante desarrollo urbanístico. Los nuevos proyectos incluyeron la construcción de Casas Consistoriales, un teatro, un mercado, una cárcel, un matadero, y nuevas plazas y calles... Se abriría la ciudad a la modernidad que culminaría con la expansión urbana de principios del XX. El teatro fue el primer proyecto que se abordó, aprovechando la llegada del arquitecto Manuel de Oraá a la isla. Para su construcción se eligió el solar que ocupaba el antiguo convento de Santo Domingo que, como muchas otras edificaciones religiosas, se vio afectado por la conocidísima desamortizaciónde Mendizábal durante el reinado de Isabel II. A mi entender, si bien la política liberal de la desamortización pretendía, entre otras cuestiones, desinflar el volumen del estado y la iglesia, lo hizo a costa de sacrificar para las generaciones futuras un legado artístico e histórico irrecuperable.

Desde que en 1836 se les enajenara a los dominicos el Convento de Santo Domingo -como fue el caso también con los franciscanos- todo el conjunto medio deshilachado y vejado, su casona y huerta, pasó por la experiencia de convertirse en cárcel pública, primero, antes de alcanzar la dignidad social de llegar a ser teatro municipal en 1851. Aunque mi admirado don Alejandro Cioranescu no creyera que fuera totalmente ciertoa él mismo en su magnífica Historia de Santa Cruz,  cuenta una posible  intervención del capitán general en 1848 en apoyo de la demolición del convento de los dominicos representando una auténtica puesta en escena, tipo happening o teatro de calle, protagonizada por dos bandos: los que reprochaban que se fuera a construir un teatro encima de las supuestas antiguas sepulturas del convento y los que apoyaban la construcción de un imprescindible y auténtico coliseo para la ciudad, ávida al parecer de teatro estable desde hacía ya años. Cuenta como falsa el insigne profesor, pero mantenida por la tradición oral de entonces, que el capitán general recibió la esperada orden de derribar el convento el día mismo que celebraban en capitanía la fiestas en honor de la Reina; ¡y hete aquí que él, ni corto ni perezoso, pasó  invitación a los asistentes a la regia fiesta para seguirle a pie por las tortuosas calles de Santa Cruz en dirección hacia el convento!; es decir, hasta aquí mismo. Puestos allí, es decir, aquí... a una orden suya, y ante la mirada atónica del público congregado, se vino abajo, con todo el aparato y estrépito imaginables, elbalcón de madera del antiguo convento. Lógicamente se tuvo que dar por supuesto que el mismo capitán general había mandado aserrar previamente la madera de la balconada, pero dada la situación o la puesta en escena mágico-espectacular, unida al poder esgrimido por la autoridad civil, surtió sus efectos deseados: los santacruceros iban a tener, por fin, un edificio “para llevar a cabo la creación de un teatro que reúna el ornato y elegancia del arte, la cómoda capacidad de los espectadores...” (según manifiesto público del gobernador civil, d. Bartolomé Velázquez Gastelú). Verdadero o falso, al menos nos interesa por el valor que tiene de gran puesta en escena.

También había sido antes testigo silencioso este emblemático espacio geográfico de la pequeña ciudad, de una acción heroica de los santacruceros contra los invasores británicos capitaneados por Nelson, cuando en la noche-madrugada  del 25 de julio de 1797, una columna de tropa británica compuesta por 340 hombres pretendió hacerse fuerte dentro de los muros del convento e iglesia de los dominicos; es decir, aquí mismo... donde estamos congregados para celebrar la pervivencia del teatro 204 después. Claro está, se hicieron fuertes en el convento pero a la desesperada porque no me imagino cómo iban a remedar Numancia alguna por muy amurallado que estuviera el conjunto. Aunque supongo que lo hicieron para ganar tiempo y darles espacio de lo mismo a sus compatriotas, que andaban callejeando con la técnica de las escaramuzas nocturnas dirigidas por el capitán Troubidge, con la esperanza de ganar para el reino británico una nueva colonia bien situada en el mapa, en una área stadis tan significativa en la ruta americana, importante para el comercio y la piratería… que al fin, una cosa les llevaba a la otra. Pero en esa técnica del ataque por sorpresa les anduvo más presto y eficaz el General Gutiérrez y la muchachada chicharrera, que a pesar de su gracia y suerte dejaron en tierra a un teniente coronel y un subteniente. Cuando alguno quizá tenía previsto casar a la mañana siguiente: cosas del teatro de la vida, hoy novia y mañana viuda. Pues bien, el cerco isleño estaba decidido a todo y apiló maderas, estopas y materias combustibles para prenderle fuego al conjunto sagrado a fin de propiciar la salida de las tropas invasoras. Por supuesto, todo el mundo sabe ya cómo acabó la invasión: rindiéndose el más fuerte, descalabrado y mal herido de muerte, tras repetirse la vieja historia del pequeño David contra Goliat... Es curioso que esa heroica historia, al parecer, no se la reconocieron al Convento de Santo Domingo y su conjunto, pues cuarenta años más tarde se vendería como solar por muy poco. Vistos esos hechos con distancia histórica, y aunque las circunstancias eran distintas, te alegras que al menos Carlos V mandara erigir su edificio renacentista incrustándolo en la Alhambra y no que la arrasara previamente por completo para construir su palacio sin dejar rastro alguno de ese monumento de la humanidad.

Cuento éstas dos anécdotas sólo porque tienen un gran valor metonímico, muy significativos teatralmente hablando[2].Porque cuando el Teatro Municipal de Santa Cruz de Tenerife, proyectado en 1849 por Oraá y Arcocha en un estilo clasicista romántico, que iría a inaugurarse el domingo 26 de enero de 1851, como todo espacio escénico que se preciaba iba a estar fundando sus reales con unos cimientos que hundía sus raíces comunicándose con el intramundo de lo más profundo del Teatro. La batalla de Nelson le comunicaba al lugar un sentido de participación heroica en la contienda, por haber aguantado el embate de los enemigos y haberlos expulsado salvándose de las amenazadoras llamas. Y mágico-sagrado por lo evidente, porque sirvió de base a un lugar para el culto religioso. Tampoco debería escapársenos el último elemento metonímico que abunda en la superposición figural y que se refiere al elemento transgresor que se lo confiere sus años dedicados a servir de cárcel pública de hombres y mujeres.

El teatro, aún no acabado del todo (maderas traídas de Garafía y Arico, palcos sin terminar y arreglos de remates, butacas y enseres...) se inauguró con una sinfonía de José Martí y con la representación del drama Don Guzmán el Bueno  no de Tomás de Iriarte[3] sino de Antonio Gil y Zárate, quien sería más conocido en España por la implantación de las Institutos de Segunda Enseñanza. Los sucesivos arreglos y modificaciones del teatro ocuparon muchos más años, quizá más de los deseados por la población y sus autoridades, lo cierto es que el primitivo edificio proyectado por Manuel Oráa se pudo ir perfeccionando a trancas y barrancas hasta que a partir de 1911 intervino el granadino Antonio Pintor con un trabajo meticuloso y concienzudo que le duraría más de doce años.  Otros nombres tuvo el edificio hasta llegar al de Guimerá, entre otras cuestiones por la  lógica temporal, ya que Angel Guimerá muere en 1923 y a nadie del mundo de la farándula y la escritura, que yo sepa, se le pone su nombre a cosa alguna si no es que se haya ido de esta vida o esté apunto de hacerlo. Durante casi 70 años el teatro no tendría bautizo oficial sino a través de la denominación que le quisiera encasquetar la sabiduría popular. Unos lo llamaron simplemente "el teatro", otros Teatro Isabel II, Teatro Municipal o Teatro Principal. Cuando muere Ángel Guimerá se determina que el teatro lleve el nombre del ilustre dramaturgo del nacionalismo catalán nacido en Tenerife. No se realizarán, después de 1913, nuevas obras de importancia hasta 1989, a través de un magnífico proyecto de restauración que fue diseñado por el fotógrafo arquitecto Carlos Schwartz, perteneciente a la generación de los setenta, en la que nos encontramos incluidos, junto a Juan Cruz, Fernando Delgado, Juan Manuel García Ramos, Luis Alemany, Carlos Eduardo Pinto Trujillo, José Luis Toribio y algún otro... Está por hacerse una recopilación de las historias lejanas y cercanas, individual y social, del Teatro Guimerá, aunque muchas aportaciones sustanciales han hecho determinados estudiosos del acontecer teatral insular, como  es el caso de Francisco Martínez Viera (los famosos Anales del teatro de Tenerife), Domingo Pérez Minik, Manuel Perdomo Afonso, Sebastián Padrón Acosta,  Luis Alemany, Alfonso Morales y Morales,  Jorge Rodríguez Padrón o Rafael Fernández... Mi amigo, el gran actor Tito Galván Tudela, muy preocupado también por el pasado del teatro, me recordaba que don Gregorio Chic, a quien memorizo muy bien porque estuvo de Primer Portero en el teatro desde 1930 hasta el 61, recopiló y dejó generosamente para la posteridad un legado de valor incuestionable reunido en 23 volúmenes de programas y que está depositado en el Archivo Municipal. ¿Qué se habrá hecho de este material?

Con todos sus avatares, noches de gloria y días de penurias... desde su construcción, hace ya 150 años, en este teatro han actuado algunos de los más famosos actores y actrices, así como compañías musicales, orquestas, zarzuelas y ballets.  Podemos traer aquí a algunos nombres que a muchoos no les dirá ya nada, pero hay que documentarlos: Estrellita Castro, Marcos Redondo, Enrique Borrás, Mariano Ozores, Alfredo Kraus, María del Carmen Prendes, Carlos Lemos, Alejandro Ulloa, Antonio Machín (quien debutó el sábado de gloria 8 de abril de 1950), Guadalupe Muñoz Sampedro, (sus hijos: Luchy Soto y Luis Peña), Analía Gadé, Pastor Serrador, la tinerfeña de voz de oro Matilde Martín. Tres veces actuó la legendaria actriz dramática MaríaGuerrero [4], Maruchi Fresno, Amparo Rivelles, Pepita Serrador y su hijo Narciso, Adolfo Marsillach, Nuria Espert, José Bódalo, Berta Riaza, y, como es lógico, muchos más. Y ha sido este lugar especial en el que también se ha acogido la producción teatral generada en la isla y donde muchos  de nosotros, cuando asumíamos la actividad actoral nos movíamos en su escenario y, aunque sólo sea por el cariño personal, me tienen que venir a la memoria, aunque me deje algunos en el coleto, nombres de los que tuvieron mucho que decir en un momento dado sobre las tablas del escenario del Guimerá: Teresita Corbella, Manuel Escalera, Eloy Díaz de la Barreda, Emilio Sánchez Ortíz, YamilOmar, Paco Álvarez Galván, José Luis Maury, Maite Acarreta, Vicente Fuentes, Jacinto del Rosario, Fabry Díaz, Francis del Rosario, Domingo Velázquez, José Luis Cervino, Fernando H. Guzmán, Ignacio García Talavera, Eduardo Camacho, Marisol Marín, Agustín Paredes, Tito Galván, Pascual Arroyo, José Luis Fajardo, José Luis Sánchez, Sabas Martín, Celia Castro, Magüi Puerta... y, por supuesto, yo mismo, Alberto Omar Walls, como actor, director, escenógrafo y  dramaturgo. Estos son sólo algunos nombres de mi generación y de la inmediatamente anterior, se quedan muchos por reseñar porque la lista es casi interminable, y lo será completa cuando se levante acta generación por generación, incluyendo de manera necesaria a directores, críticos y autores, programadores, responsables de las políticas teatrales y los públicos...

¡150 años y aún está como un chiquillo! Claro está, mientras no se vuelvan a producir extrañas especulaciones como se dieron en 1971, cuando vivimos la experiencia desagradable de la amenaza de su demolición, además de la de esta Recova Vieja, para construir aparcamientos. Me recuerda ese hecho a esta nueva y terrible manera de hacer hoy las guerras étnicas, en que los centros artísticos y de la cultura son objetivos prioritarios de la guerra psicológica contra el enemigo: el recuerdo de Yugoslavia o ayer mismo los Budas de Bamiyan. Lugares u obras de arte colectivas que son destruidas porque forman parte de la identidad inviolable de un pueblo...

SegundoActo:

 Este pensamiento anterior o recuerdo deplorable contrasta con el magnífico mensaje de esperanza y optimismo del escritor  Kampanellis. Hoy se celebra el día mundial del teatro y Iakovos Kampanellis dice que  el Teatro nunca dejará de existir. Aunque ustedes tienen el texto delante, escojo dos o tres frases para la reflexión. Dice así: Pienso, aunque esto pueda sonar paradójico, que este Arte antiguo es también un Arte para el futuro.  Y se base en la creencia que el Teatro emana de una necesidad física de las personas, una necesidad que nunca será erradicada... Por tanto, creo que el Teatro nunca dejará de existir porque los hombres y mujeres no dejarán de vivir con la agonía del propio conocimiento, con la necesidad existencial de ser espectadores de ellos mismos y de sus acciones, o sea, con esos elementos de la sicología humana de los que emergió el Arte del Teatro, de los cuales se ha re-inventado durante miles de años y de los que continuará renaciendo mientras que la humanidad sea el fruto natural del amor.

            Tercer Acto:

            Lola Herrera es de Valladolid.  Actriz veterana, de altísima calidad, lleva años demostrándonos que posee uno de los mejores registros dramáticos en el teatro español. Desde que debutó, ha encarnado a muchos personajes de auténtica carne y hueso. Fueron importantes sus trabajos al lado de Vicente Parra, en los sesenta, con dos obras de éxito: Cherie de Colette y Rebelde del mítico Alfonso Paso. Desde los 60 hasta mediados de la década siguiente, trabajó mucho en televisión y teatro. En esos años interpretó a un gran número de autores clásicos y modernos, tanto del teatro español como extranjero, con todos los directores y realizadores de la época y obtuvo, en diversos años, todos los premios que en aquellos momentos se concedían en televisión. Una de las fechas más relevantes de su carrera profesional tiene que ver con el 26 de noviembre de 1979, que es cuando estrena en el Teatro Marquina la novela adaptada a monólogo de Miguel Delibes titulada Cinco horas con Mario. Con esta interpretación obtiene el mayor éxito de su carrera, después de 25 años de profesión. Por Carmen Sotillo le conceden la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes. Desde entonces ha interpretado: Juana del Amor Hermoso de Martinez-Mediero, Las amargas lágrimas de Petra von Kant  de Fassbinder, Jugando a vivir  de Roberto Romero, Los últimos días de Enmanuel Kant de Alfonso Sastre. En 1981 interpretó con Daniel Dicenta, Función de noche dirigida por Josefina Molina, película por la que se hizo merecedora del premio a la mejor actriz en el Festival de Cartagena de Indias. En 1998, con la celebración del centenario del nacimiento de Federico García Lorca, interpreta junto a Carmen Linares, con guión de José Sámano, un espectáculo titulado Un rato, un minuto,un siglo... Es el personaje de Pilar en la telecomedia La casa de los líos junto a Arturo Fernández. Sus últimos trabajos realizados han sido: para teatro, Canción para 48 voces,  bajo la dirección de José Sámano.  Para TV, la serie Paraíso, bajo la dirección de Javier Elorrieta y la serie El Grupo, bajo la dirección de Ana Maroto y Juan Carlos Cueto. También, últimamente la serie Vulnerables...

 

1.-LA PERSONA, SUS COMIENZOS, AVATARES.

PREGUNTA.- Buenas tardes y agradecidos por tenerla aquí con nosotros. Se dice muy poco en un curriculum de la vida de una persona, de las luchas vitales o de las noches de insomnios, tampoco de las esperanzas e ilusiones. Su carrera ha sido un hacerse desde abajo, llena de esfuerzo personal. ¿Le importa que empecemos desde el principio?  ¿Fue usted una niña de verdad? Quiero decir, ¿le dejaron ser una niña?

R.-...

P.- Aunque la llamen Dolores, Doña Lola, Lolita, Menchu, Lola, Mercedes, Pilar... Usted nació el 30 de junio de 1935 (no diré que está muy joven, para que no se enfade como su amiga Juana), por lo que es una niña de la guerra. La llamaron María Dolores, aunque el santoral de ese día habla del Sagrado Corazón de Jesús y de 15 protomártires, ¿por quién la llamaron María Dolores?


2.- LA EDUCACIÓN, LA INFANCIA, LOS MALOS TRATOS A LOS NIÑOS...

PREGUNTA.- Creo que lo más importante en sociedad es el trato a los niños... ¿Nos han educado mal? ¿Cómo la trataron a usted?

P.- Hay muchas formas de entender los malos tratos: mal trato físico, abuso sexual, maltrato psíquico (que es el más generalizado, quizá, y que con lleva la coacción, el grito, el encierro, los castigos,  severos muy a menudos. La falta de información. La dependencia excesiva de algún miembro familiar. Según una reciente estadística del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, en España hay  1.640.344 niños que se hallan en peligro de malos tratos pues viven en hogares con padres con tendencia a la violencia. 4.225.130 de menores están bajo tutela de padres que emplean pautas educativas de extrema rigidez. 447.191 niños sí reciben permanentemente malos tratos y 806.909 sufren malos tratos psicológicos. ¿Qué pasa con esta cuestión, es que la sociedad ha enloquecido?

P.- El problema también es que seproduce una relación endémica: las víctimas, al hacerse adultos, se transforman en agresores, maltratadores, se integran en grupos delictivos o sufren síndromes psiquiátricos (esquizofrenia, psicosis, personalidad depresiva).

P.- Usted le dice a alguien en un momento dado (frente a la cámara): "He de andar mi camino sola... Me tenías que haber ayudado".  ¿Estamos solos, Lola, en la vida? Quiero decir, aunque nos ayuden, seguimos solos; más aún, ¿se necesita algo más para estar acompañados que la simple compañía o la ayuda de una pareja?


3.- LA PERSONA, SU ACTITUD.

PREGUNTA.- Lola Herrera… en su discurso al recibir, junto a 23 personas más, la Medalla de Oro de las Bellas Artes, de manos del Rey, en 1999, dijo que sentía tanto miedo, vacío y vértigo... ¿Por qué? ¿Se ha sentido espiada alguna vez?

P.- ¿Tiene tiempo para usted?

P.- Vive de su imagen y supongo que debe cuidarla…

P.- ¿Ha entrado a cenar al comedor de algún hotel en albornoz y zapatillas?

P.- El personaje sencillo y humano de Pilar en La casa de los líos contrastaba mucho con las complicaciones de Carmen Sotillo en Cinco horas con Mario... ¿Lola Herrera participa de las dos como en la cara y envés de una misma moneda?

P.- Por el sólo hecho de vivir, ¿se gana uno el "derecho" o el riesgo de ser vulnerable?

P.- ¿Cómo anda de buenos pensamientos hacia sí misma? Porque recuerdo que en Funciónde noche no se quería...

P.- Hace entrevistas en todos los medios, presenta productos de denominación de origen, recoge premios, recibe homenajes, actúa, graba, hace pimientos rellenos de carne, toma las aguas, viene a Tenerife para hablar de la vida, defiende públicamente sus posturas interiores ante los más débiles... ¿cómo estar en tantos sitios y expresarse en tantas cosas?


4.- AMORES QUE MATAN

PREGUNTA.-Hay amores que matan. En España,  entre enero y octubre del año pasado, murieron 75 mujeres a manos de sus compañeros... y se produjeron más de 20.000 denuncias por malos tratos, además de suponerse que sólo el 10% de los casos llegaron a denunciarse.

P.- Hay muchas razones sociales para explicarlo, y hay teorías que dicen que son enfermos. ¿Hay que tratarlos como tales o simplemente castigarlos?

P.- Ejemplo de Delhi, India: cada 12hs. muere una mujer quemada por su marido, para poder cobrar al casarse con otra nueva... ¿La miseria engendra más miseria?

P.- Usted se solidarizó públicamente con el indulto de Tani (condenada a 17 años por matar a su marido)…

P.- Hay una concepción social de la sexualidad que es machista, tanto para las mujeres como para los hombres: es decir, es una idea que ha sido la dominante, que el hombre tiene rpivilegios familiares que…

P.- Las películas comerciales... en gran medida, ofrecen una visión de lo que son las relaciones sexuales hoy día. Y aparecen como muy machitas y violentas para con las mujeres. ¿Se analiza de verdad el tipo de sexualidad que nos ofrecen tlas películas comerciales?

 

5.- ¿POR DÓNDE VA LA VIDA?

PREGUNTA.- ¿Cree que las ONG’s son una posible solución a las tremendas desigualdades que nos rodean?

P.- ¿Supo por fin cuánto dieron en aquella subasta por sus pendientes? (subasta de objetos de famosos de la Asociación Nacional de Alternativas Dramáticas y Expresivas. Anade).


6.- ACTIVIDADES PROFESIONALES

PREGUNTA.- Usted ha hecho doblaje cinematográfico. Fue la voz de Jane Fonda en Casa de muñecas; de Liv Ullman en Gritos y susurros y de Ellen Burstyn en Alicia ya no vive aquí. ¿Qué tal la experiencia? Los takes, la dificultad de adaptar la voz a los labios, lograr la entonación perfecta sin estar en el cuerpo de la actriz...

P.- En el Teatro Calderón de Valladolid tuvo lugar en febrero un Foro de Debate que abordó los retos del teatro ante elsiglo XXI, que reunió a representantes de todos los sectores del teatro, desde actores, directores, autores, productores y distribuidores, críticos y editores.</SMALL><SMALL> Para la profesora y crítica de Historia de las Artes Escénicas de la Universidad de Barcelona María José Ragué, la repercusión social del teatro es ínfima y prácticamente sólo sirve para el entretenimiento. El periodista y crítico de El Mundo Javier Villán definió como agónica la situación de la crítica teatral en los periódicos diarios. Y coincidió en que la repercusión social del teatro es absolutamente cero, y advirtió de que se ha perdido su carácter de elemento transformador y agitador. </SMALL> César Oliva manifestó su interés por que esa reunión sirviera para analizar por dónde debe ir el teatro español del futuro para recuperar la "dignidad" y la "incidencia social" que ha ido perdiendo en los últimos años... El año pasado Michel Tremblay, que fue quien escribió el texto del día mundial del teatro, decía que la misión del teatro era “acusar, denunciar, provocar, inquietar”. Doña Lola Herrera, es muy fuerte todo esto... ¿no?</SMALL> ¡Que el teatro hayaperdido su dignidad!</SMALL>

P.- Ha tenido pocas experiencias cinematográficas, en comparación con su dilatada carrera teatral y televisiva, pero Función denoche fue una gran experiencia, ¿no?

P.-Los artistas del medio audiovisual reclaman sus derechos intelectuales de las explotaciones futuras de sus interpretaciones...

P.-Lola Herrera, con interrupciones, llegó a representar Cinco horas con Mario a lo largo de diez años. Y estuvo bastante tiempo marcada e influida, personal y profesionalmente, por el personaje de Carmen Sotillo que le dio el éxito. ¡Diez años, a razón de Cinco horas con Mario, son muchas horas!, ¡se termina hecha polvo!


7.- EL TEATRO COMO TERAPIA…

P.-Amparo Rivelles, con 60 años en la escena, dijo cuando vino a reponer el año pasado Los árboles mueren de pie, algo así: "Si el teatro no se hace con amor e ilusión, es mejor quedarse en casa". Mabel Karr, viuda de Fernando Rey, dijo: "El teatro es como una terapia para mí, así que pienso volver al teatro". Usted ha dicho que su "gran pasión es el teatro". Recuerdo a otras damas de la escena, Aurora Redondo, Rafaela Aparicio, Luisa Sala, Nuria Espert, Mari Sampere... Hay un caso un tanto aparte, Mari Carrillo, que es remisa a envejecer en el escenario. ¿Qué les da especialmente el teatro a las mujeres actrices para mantenerse hasta el final…?

P.-Hay un comentario del profesor Ricard Salvat, publicado en 1998, que se refiere a ese año aniversario de Lorca. Pues pone mal algunas celebraciones llevadas a cabo por nombres muy capitales de la escena española, pero cuando llega al espectáculo de José Sámano, con Carmen Linares y Lola Herrera, titulado Un rato, un minuto, un siglo, dice lindezas como éstas... permítanme que lo lea...  

P.-¿Cómo hay que decir el verso de Lorca?

P.-Una de las frases más hermosas (¡y tremendas!) con las que me identifiqué con la Lola Herrera de su Función de noche fue la siguiente: “...cuando estás acomplejada siempre has esperado que la gente te adivinara... pero no lo han hecho”. Con esa actitud de no adivinar pareciera que nos expulsan de sus vidas, ¿verdad? ¿Pero quién adivina a quién....?

P.-¿Por qué se desmayó la actriz Lola Herrera cuando decía “no sólo la noche de bodas, no sólo la noche de bodas...”

P.- ¿Cree que es posible la paz interior?



[1] Este texto fue leído el 27 de marzo de 2001 en “La Recova Vieja”, el edificio adjunto al Teatro Guimerá de Santa Cruz de Tenerife. Se celebró  el  Día Mundial del Teatro con la visita de Lola Herrera, y a quien esto firma se le encargó la responsabilidad de entrevistar a la gran actriz. Guardé mis preguntas pero no sus interesantes respuestas.¡Cuánto lo siento!

[2] Tropo que consiste en designar una cosa por el nombre de otra, tomando el efecto por la causa o viceversa, el signo por la cosa significada: las canas por la vejez: la figura por el significado profundo contextualizado en la puesta en escena, etc...

[3] Este Don Guzmán el Bueno del portuense Iriarte pude recitarlo y representarlo con una orquesta dirigida por Mark Peters, gracias a un encargo hecho por la musicóloga Rosario Álvarez. Fue representada en el Puerto de la Cruz y en CajaCanarias hace ya algunos años. También se hizo grabación al respecto para incluirse en la colección musical que la profesora dirige con Lothars Siemens, pero el CD nunca vio la luz, ni creo que la vea. ¡Ah las cosas de nuestra santa Tierra…!

[4] Quien impuso definitivamente en España que las luces de sala se mantuvieran apagadas durante toda la representación, supongo que hasta que llegamos los  teatreros experimentales de los años sesenta, y las volvimos a encender para obligar a participar al público en un juego de provocaciones.

Entrevista a Andrés Sánchez Robayna

Escrito por albertoomarwalls 30-11-2009 en General. Comentarios (2)

 

"Los límites de la filología son los de la imaginación humana"


El catedrático de Literatura Española, Andrés Sánchez Robayna, considera que el ser humano desconoce el sentido profundo de muchos avances tecnológicos


Andrés Sánchez Robayna es catedrático de Literatura de la Universidad de La Laguna y uno de los más representativos poetas españoles de la actualidad. Ha publicado, entre otros, los siguientes libros: Clima, Tinta, La roca (Premio de la Crítica de 1984), Palmas sobre la losa fría, Fuego blanco, Sobre una piedra extrema, La luz negra, La inminencia (Diarios, 1980-1995). Es uno de los autores que ha sabido dibujar con su obra un espacio creador propio.


¿La poesía es arte, iluminación, o ambas al tiempo?

Ambas a un tiempo. Hay elaboración técnica, pero es evidente que la iluminación es una parte constitutiva del lenguaje poético. De modo que la alianza de las dos es lo que puede producir el lenguaje poético. La iluminación es uno de los grados del proceso místico, de la vía iluminativa. No pretende explicar la realidad, pero sí aclararla. Salinas hablaba de "todo más claro", y no puede decirse que él fuera un poeta místico. La iluminación es básica para la poesía.


Imagínese que todo fuera un sueño. Todo, la vida misma.

¿Sabes que esa es una obsesión mía reciente? En los últimos meses han surgido unos cuantos poemas cuyo motivo es la idea de que no se sabe si el sujeto poético es el que sueña o si el sujeto poético es el soñado. Hay una frase, una breve reflexión, en mis Diarios, donde me pregunto sobre el mundo de fantasmagoría en el que siempre nos movemos. Si lo produce esta clase de sensaciones según las cuales el mundo es invisible. Porque no se sabe bien si uno lo está soñando o es el objeto del sueño de alguien...


Escribe en 1982 "la poesía como el verdadero rostro de la historia" ¿Sigue pensando igual?

Sí, pero no a la manera del realismo..., sobre todo tal como se dio en España en los años cuarenta, cincuenta e incluso en parte de los sesenta, donde tuvo una gran presión. La poesía desenmascara la historia, la desnuda, la vuelve visible. Cuando el poeta ruso Mandelstan escribe un poema sobre Stalin, que le costó largos años de concentración y es que... algo dice ese poema para que Stalin lo condenara a los campos de concentración hasta su muerte. Es así como la verdadera poesía desenmascara la historia, la desnuda y presenta su lado oculto, y la hace más visible.


¿Qué puede decir un poeta comunicándose a través de internet, las vías digitales u otras formas aún impensadas de la comunicación?

Eso es un enigma. No niego que internet, u otras vías de comunicación, sean un avance maravilloso en cuanto a la comunicación humana, sin embargo tengo mis serias reservas sobre el significado de la técnica. Yocreo que ciertos niveles de tecnología nos desbordan completamente, ignoramos su sentido profundo... Mi posición es que la tecnología médica, por ejemplo, sí que ha hecho avances extraordinarios, pero que otros aspectos y ramas... Es difícil aún emitir un juicio acerca de ellos, porque no sabemos a dónde nos van a llevar. Tampoco creo que la poesía se beneficie por el número de lectores, pues no tiene aspiración de bestseller, sino de decantación, de pureza y de fidelidad a la iluminación.


¿Cuáles son para usted los límites de la filología?

George Steiner dice que un filólogo es sencillamente todo aquél que lee con un lápiz en la mano. Yo reconozco que siempre leí con un lápiz en la mano, pues todos mis libros suelen tener anotaciones en los márgenes, incluso en las páginas de cortesía, tanto al final como al principio del libro... Los límites de la filología son los límites de la imaginación humana.


¿Alguna vez en la niñez se sintió un niño prodigio?

No, no... Empecé a escribir muy pronto mi primer poema serio, a los doce años. Lo extraño de todo es que era un poema de carácter metafísico sobre las manos de bronce de Dios. Aún lo conservo. Nunca me sentí un niño prodigio.


¿Qué significan para usted las palabras amor y deseo?

Amor y deseo... es el deseo de la palabra, el deseo de recibir la palabra justa para designar lo real. No el deseo erótico, aunque hay una componente erótica muy fuerte en ese deseo. Lo que se produce es un acercamiento nuevo a la realidad y de raíz esencialmente poética. El erotismo, para mí, es lo inalcanzable. El sexo es la realización, el erotismo es el deseo. El amor es el destino. Hay muchas clases de amor, incluido el amor erótico. Pero amor por encima de todas las cosas...


Leyendo su diario La Inminencia se imagina una sensibilidad tremendamente sutil y profunda que a veces contrasta con su presencia por momentos fría y distante. ¿Cuál de los dos es en realidad?

Los dos y ninguno de los dos. Creo que sí hay un tercero, que es naturalmente frío y distante con ciertas cosas, pero apasionado, muy cálido, con otras. Todos somos así, no creo que tengamos una personalidad unívoca. Se escribe un diario con la voluntad de autoconocimiento y esa función se cumplió, porque he descubierto aspectos de mí mismo que me asombran en la medida que expresan un yo desconocido.


¿Las palabras tienen alguna suerte de poder en manos del poeta?

Sí, la palabra poética puede llegar a exorcizar ciertos deseos, ciertas situaciones, convierte al poeta en una especie de medium..., es uno de los misterios y de las magias.


¿Pero tienen alma?, y si tienen alma...

¿Las cosas? Sí, la tienen, y una de las funciones de la poesía es intentar revelarlas. Rilke no sólo intentó transmitir al lenguaje poético el alma de las cosas, sino extraer el alma de las cosas y encerrarlas en un lenguaje poético, hasta el punto de llegar a lo que él llamó poemas objetos, poemas cósicos. Hay ahí siempre esa voluntad de expresar el alma interior del mundo, descubrir su sentido interior.


¿Por qué el poeta tampoco ha sido capaz de alcanzar la perfección, si existiera?

Un poema de Ives Bonnefoy dice así: "la imperfección es la cima". La perfección no es una cualidad humana, es lo cerrado, lo concluso. Yo creo que somos imperfectos y que nos movemos en una especie de proceso de perfeccionamiento moral que nunca llega a cumplirse del todo.


¿Con qué o quiénes sueña?

Con libros, con personas..., también sueño con cosas absolutamente irreales. He soñado, no hace mucho, que volvía a mis días de infancia en Santa Brígida. Era la Arcadia, un sueño tan hermoso que en cuanto me desperté me fui a la mesa para intentar escribirlo y no podía reproducirlo en imágenes.


¿Qué es el silencio?

Es tan consustancial con la naturaleza humana como el sueño con nuestra vida psíquica. Todo el mundo sabe que la música es una especie de relación dialéctica entre sonido y silencio. Un sonido permanente acabaría agotándonos. Pausas y silencios forman parte de la música y el silencio es consustancial al lenguaje de la poesía.


¿Es olvido?

No, no es olvido, sólo hay un momento de vacío.


¿Es responsabilidad del hombre la búsqueda de la felicidad?

Sí, debe estar en el horizonte de toda persona una especie de intento de reconciliación con la realidad. Hay muchas cosas que nos hacen estar enfadados pero debemos intentar disolverlas. En el fondo nuestro proyecto sigue siendo un gran proyecto de la modernidad que es la pacificación, incluso la pacificación interior del hombre.


¿El futuro es quizá un veneno?

¿Quién lo sabe? El futuro es lo desconocido, una incógnita que se levanta delante de nosotros y lo vamos abatiendo o intentando abatir conforme avanzamos. Naturalmente hay otro peligro, por cierto, en cuanto al futuro, y es la cuestión de los nacionalismos, cosa que a mí me preocupa cadavez más.


¿Por qué?

Cómo están avanzando el número de nacionalismos... Está arrasando muchas conciencias contemporáneas que están equivocando su camino y destruyendo a seres humanos en razón de unas ideas que no siempre son tan adecuadas.

 

[Entrevista realizada por Alberto Omar Walls para RULL, Revista de la Universidad de La Laguna, Nº 6, 1997]

Viaje al mundo de la ficción

Escrito por albertoomarwalls 22-11-2009 en General. Comentarios (2)


por Alberto Omar Walls

         Aunque digamos que somos nosotros los autores de los libros, en realidad ellos son quienes nos escriben. Como escritor eres, a tu pesar, mucho de lo que en tus libros subyace. Los libros han tenido la virtud de crear una naturaleza real con lo proveniente de las fuentes de energía de la ficción. Un camino al revés que el de la Alicia de Carroll. Y, desde luego, los libros son “un viaje” o varios viajes ejercidos por multitud de viajeros que son sus autores. Viajeros que circulan a través de la memoria para dejar testimonios de sus vivencias o las de los seres que han observado a través del vivir. Quizá en un sentido amplio, todos los libros de ficción hunden sus raíces en la búsqueda del individuo, del hombre y la mujer inmersos en la vida y sus circunstancias (y sus azares). La vida misma, la existencia de cualquier mortal, es un rito iniciático en el que se conjuga el presente más absoluto como condición primera del vivir. Somos timoneados por los recuerdos junto al pasado, las esperanzas adelantándose al futuro y el deambular entre la realidad y los muchos deseos, entre los sueños y su realización... Todo libro se alimenta de la misma ilusión que los viejos libros de los grandes viajeros descubridores de tierras ignotas. En el sentido más específico, la literatura de viajes se remonta a la antigüedad. Recordemos el maravilloso viaje del gran héroe griego Ulises en la Odisea, quien vagara durante diez años por el mundo, el de entonces de las costas mediterráneas, mientras Penélope su esposa lo esperaba haciendo y deshaciendo una interminable tela. Dándose la infinitud de la espera, como en Las mil y una noches la bella Zherezhade tejiera cada jornada una historia sobre otra para salvar su vida. Ulises visitó el país de los lotófagos, de los cíclopes, de Eolo, de los lestrigones, de Circe, de los cimerios, de Calipso, de los feacios... Pasando los siglos, el irlandés James Joyce  crearía en su Ulises también un largo viaje a través de las horas del día viajando tan creativamente con lo más nuevo de la novelística contemporánea atravesando en un solo día el monólogo, el teatro, la filosofía, el juego de palabras o el rompimiento de la gramática. También este fue un viaje de rito de iniciación para devolverle a la novela un nuevo territorio de lo subjetivo.

         El maravilloso y terrible ritual del Ulises antiguo sería el gran inaugurador de todas las obras posteriores donde el héroe va salvando los escollos que bien la Naturaleza, el destino o la mala fortuna, le van poniendo delante para impedirle que consiga sus objetivos. Todo libro se asemeja a un rito de iniciación  similar a esos grandes relatos de toda la gran tradición universal: relatos fantásticos plagados de hadas buenas, de hadas malas, de monstruos, de ayudantes del héroe; bosques encantados que se animizan representando lo mejor y peor de la vida, lo oculto del alma humana; brujas con patas desconchadas siempre hambrientas de la carne inocente y aliadas permanentemente con el mal; espejos que hablan y a través de los cuales puede el héroe penetrar en el mundo interior de los sueños o los deseos o en el abismal universo del inconsciente. Todos los cuentos, relatos y novelas del género de lo maravilloso (véase a Vladimir Propp)  tienen algo de esa sustancia ritual y de trascendencia que todo libro conlleva.

         Se trata del placer de gozar con los avatares, con el riesgo, y la necesidad u obligación de superar todas las pruebas del héroe o antihéroe, para crecer interior y exteriormente, junto con el beneplácito que se recibe de la sociedad creadora de las pruebas una vez que se superan. El goce del lector al llegar sano y salvo al final del libro, junto con el héroe que ha superado todas esas pruebas, es una de las mejores compensaciones que proporcionan los personajes de los libros. Junto al miedo, la camaradería, el ver, sentir y presentir através de todos los sentidos múltiples mundos sin salir de casa, mirando através de la imaginación y experimentando en la carne de otro, en la carne vital del protagonista aquello que tú, pobre lector de biblioteca de provincias, no eres ni vas a ser capaz de acometer. Por eso, uno de los elementos más claros, desde la perspectiva del uso del lector de libros de ficción, es la transferencia y la katarsis.

         Lógicamente, no sólo existe el viaje geográfico hacia el exterior: la literatura moderna, desde Joyce, experimenta el viaje hacia el interior del ser ahondando en la condición humana, y por eso le exiges cada vez más a una novela, no sólo que esté bien escrita, sino que sea buena en eso del distraerte trasladándote por todos los caminos imaginables, pero que también se sumerja en el interior del dolor y las pasiones de los seres. Tenemos en el pasado unos grandes maestros que nos entretuvieron nuestra niñez y juventud con una literatura que también nos conmovió y aún nos sigue conmoviendo. Se trata de esa literatura que pervive y pervivirá siempre. Recordemos algunos títulos y autores: Ulises y su tremendo viaje por el Mediterráneo; Tirant lo Blanc de Joan Martorell (del XVI, obra que Cervantes consideraba “el mejor libro del mundo”), El Quijote y su deambular espiritual y social por una geografía específica pero cuya significación se agranda o alarga a través de los siglos; Los Viajes de Gulliver de Jonathan Swift, el descomunal viaje de Simbad el marino de las Mil y una noches; o Caperucita roja atravesando el terrible bosque de todas nuestras infancias; los viajes de Emilio Salgari; los maravillosos viajes que se adelantaron a toda una época de avances tecnológicos en los grandes libros de Julio Verne (20.000 leguas de viaje submarino, Cinco semanas en globo, Viaje al centro de la tierra, De la tierra a la luna, La vuelta al mundo en ochenta días, La isla misteriosa, todas ellas llevadas al cine y que han hecho las delicias de niños y grandes; Saint Exhupéry, con El principito y Vuelo nocturno, teniendo el cielo como significación de sus aventuras y el infinito como el límite del ser, concepto donde se alía con la literatura de honduras humanas y psíquicas, representado en  frases como “lo esencial es invisible a los ojos”, o “el hombre se descubre cuando se enfrenta al obstáculo”; también el magnífico libro de Selma Lagerlof,  “El maravilloso viaje del pequeño Nils”; o el mismo Ernesto Hemingway, y por qué no el reciente Michael Ende con La historia interminable... No sabremos hacer un recuento de toda la literatura que nos ha hecho viajar con la imaginación sin salir del zaguán de casa. Sé que cada uno tiene sus preferidos y, en cualquier caso, debemos estar abiertos a incrementar nuestra lista de lecturas día a día... Por ejemplo, nosotros tenemos un regalo hermoso que nos legó para la posteridad una gran poeta cubana que nos visitó hace muchos años, Dulce María Loynaz. Escribió un libro de su bello viaje universal: Un verano en Tenerife. Única novela de la poetisa, es un libro que comulga con todos los guisos de la creación: el testimonio del periodista más sagaz, la gran poética sensible y profunda, la parsimonia y detalle del ensayo o la fabulación lingüística de la mejor narrativa... Toda esta amalgama se produce en uno de los libros más generoso y lindo que viajero alguno haya escrito sobre Tenerife y La Palma... Lo recomiendo, les enseñará a reconocer su propia tierra (aunque un tanto anclada en el romántico recuerdo de otros años) desde la mirada de otro ser, isleño también…

 

La reserva, Foto aleph y Rincones del Atlántico

Escrito por albertoomarwalls 29-10-2009 en General. Comentarios (2)

Estimados, aunque anónimos lectores:

Cumplo aquí y ahora con reenviarles, através de mi blog, dos webs que me ha mandado el director de Rincones del Atlántico.  Estas webs, que verán más abajo, les abrirán contactos a otros lugares muy bellos o muy curiosos. Como mínimo son extraordinarios. Es lo hermoso de la red, que te muestra lo imprevisible, sorprendente y educativo, cuando les mueve a los del otro lado el interés de extender la solidaridad y la mejor comunicación más allá de los buenos deseos. Es decir, con la acción, como es el ejemplo de Daniel Fernández, el creador de Rincones del Atlántico. Otra web de observación casi cotidiana, por su belleza y seriedad http://www.rinconesdelatlantico.com/.  Insisto, no lo hagan a la ligera, sino actúen para ver y leer todas tres con detenimiento y para cuando tengan un poquito más de tiempo de lo normal. En cualquier caso, las pueden colocar en favoritos y abrirlas de vez en cuando. Son muy muy muy válidas. No se arrepentirán. Mis saludos afectuosos, de Alberto Omar Walls [Tenerife. Islas Canarias]

http://www.fotoaleph.com/

http://www.lareserva.com/home/

Manolo Codeso en el recuerdo

Escrito por albertoomarwalls 25-10-2009 en General. Comentarios (0)
                          Por Alberto Omar Walls

        Era la primera vez que vivía en Madrid. Fue hace muchos años. La experiencia me resultaba excitante, sobre todo porque en aquella época sólo tenía veintiún años. La segunda mitad de mil novecientos sesenta fue bulliciosa, se experimentaba cierta confianza económica y el liberalismo nocturno respondía al que las masas estudiantiles reivindicábamos para todos los estamentos.

      Pero cambié la medicina por el teatro y me enrolé en varias compañías, que tanto actuaban en provincias como en la misma capital del reino. Recuerdo a Manolo Codeso como uno de los actores cómicos más serios de la escena nacional. No sólo era divertido sobre el escenario, sino conmigo se portó como un caballero. Mi amigo Cuco, el gran director y productor canario, Juan José Pérez Afonso, lo trajo al Teatro Guimerá meses antes de morir. Me gustó verlo aún sobre las tablas defendiendo el arte de ser actor cómico a sus ochenta y tantos años,esgrimiendo como armas tanto su pequeña planta estirada junto a su hablar gangoso de cómico y, sobre todo, el mirar directo a los ojos, al estilo de un Quijote revivido...

      Manolo Codeso se calificaba de "cómico". No se le hubiese ocurrido, en una conversación cotidiana de café, nombrarse actor. Él pertenecía a la vieja escuela, esa en la que aprendieron muchísimos a actuar sobre los escenarios, también el gran Fernando Fernán Gómez . Codeso tenía una vis cómica que para sí la quisieran muchos de los humoristas de hoy. Esa fuerza tan especial,lo hacía ser un genio de la comicidad, se transformaba sobre las tablas, y su cuerpecito menudo  (a lo Chaplin) se agrandaba y agrandaba empujándose cada vez más hacia arriba impulsado por las carcajadas del público que siempre llenaba las salas de teatro.

      Trabajé en aquel tiempo algo más de una temporada en su compañía, que formó con su compañera Milagros Ponty, y tuve la oportunidad de baquetearme a gusto interpretando, por toda nuestra piel de toro malherido, al menos unos quince personajes distintos: guardas de trenes, galanes jóvenes, espadachines, gárrulos de pueblo... Una de las obras con las que más éxito obtuvo Codeso fue Yo quiero de Carlos Arniches, bajo la dirección de Salvador Soler Marí. En el largo reparto compuesto por verdaderos cómicos de la legua, auténticos malabaristas de la improvisación y del bien estar, intervenía un magnífico actor de carácter, de los que tampoco hay, llamado Manuel Navarro, quien nos imprimía a los más jóvenes una contundente seguridad tanto dentro como fuera de la escena. Era este hombre por demás bondadoso, alegre y compasivo con el mundo que, por otro lado, no lo había tratado muy bien, pues siendo aún de mediana edad aparentaba estar muy envejecido.Suponíamos que una rara enfermedad le atrofiaba los huesos de la columna, encorvándolo por meses como si su árbol de vida hubiese olvidado la elasticidad obligada en todo actor cómico. Ejercía una profesión paralela a la de actor, pues supongo que había aceptado quizá que en poco tiempo tendría que abandonar los escenarios. Me sorprendió oírle decir que, cuando no actuaba, vendía paraguas. Lo comprobé una tarde cuando observé regados en su camerino, abiertos como cometas varadas en el vuelo, más de cincuenta ejemplares de paraguas de todos los colores y tamaños. Era la totalidad de su extraño muestrario.Comprendí entonces que se pusiera tan contento de que durante la turné fuéramos a actuar en el gran Teatro Arriaga de Bilbao, a pesar de que la humedad del invierno lo obligara a arrastrarse, y su curvatura lo situara en postura reverencial ante los demás. Aunque el auténtico caballero fuera, en verdad, él... Una tarde le comenté que estaba confuso con mi vocación artística, tanto por la soledad de ser actor como por la falta de apoyo afectivo, y porque el mundo que veía a mi alrededor no era el que había esperado encontrar. Me respondió algo muy sencillo de recordar:

         -Alberto, no tienes que saber hacia dónde vas, lo importante es estar en tu camino...